El papa Francisco llegó este sábado a Irlanda en donde abordará junto con las autoridades cuestiones relacionadas a los derechos humanos y los abusos cometidos por funcionarios de la Iglesia católica en el país.

El sumo pontífice inició una visita de dos días en la que participará del IX Encuentro Mundial de Familias en Dublín y se reunió con el primer ministro, Leo Varadkar.

Tras ser recibido en el Castillo de Dublín y sostener un encuentro con Varadkar de aproximadamente diez minutos, el papa dio su discurso de agradecimiento por la bienvenida y abordó el tema de los abusos:

“No puedo dejar de reconocer el grave escándalo causado en Irlanda por el abuso de los jóvenes por parte de los miembros de la Iglesia”, expresó y agregó que comparte el “dolor y la vergüenza de la comunidad católica” por los escándalos de abuso.

Por su parte, el primer ministro señaló en su cuenta Twitter que “las heridas aún están abiertas y hay mucho que hacer para lograr justicia, verdad y sanación para las víctimas y sobrevivientes. Hoy le pedí al papa que usara su oficina e influencia para asegurar que esto se haga aquí en Irlanda y en todo el mundo. Sobre todo, le pedí que escuchara a las víctimas”.

Antes de llegar al Castillo de Dublín, el papa plantó un roble como símbolo de amistad en el palacio presidencial, como “Áras an Uachtaráin”, tradición que ya habían realizado la reina Victoria de Inglaterra en 1853.

Esta es la segunda vez que la máxima autoridad de la Iglesia Católica visita Irlanda. La primara vez fue en 1978 y la realizó Juan Pablo II.

Abusos de la Iglesia en Irlanda

Según el informe de la comisión Ryan, una investigación que llevó al menos una década, e más de 25.000 menores han sido violados por unos 400 funcionarios de la Iglesia católica durante 81 años, de 1914 a 2000.

Sin embargo, la comisión Ryan no publicó los nombres de los abusadores. La Iglesia asumió tan solo el 10 por ciento de los 1.200 millones de euros que tuvo que pagar el Estado a 12.500 de las víctimas.